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lunes, 24 de noviembre de 2025

ERMITA DE PURÍSIMA CONCEPCIÓN DE CEHEGIN -I

LA ERMITA DE LA  PURÍSIMA CONCEPCIÓN DE CEHEGÍN


 La ermita de la Purísima Concepción de Cehegín es uno de los monumentos más reconocidos y queridos del municipio, situada en la colina más elevada del casco histórico y declarada Monumento Histórico Nacional en 1980. La fecha exacta de su construcción es incierta, aunque se estima entre finales del siglo XV y principios del XVI, a instancias del poderoso Cardenal Cisneros, en reconocimiento a los cehegineros que participaron en las guerras de Oran. En los archivos históricos se observa la presencia de murcianos, e incluso se especula que el cardenal Cisneros pasó por Cehegín tras la conquista, aunque esto último no está documentalmente probado.



Fue consagrada oficialmente por el Obispo de Modrusia, don Diego de Loaysa, el 9 de enero de 1556  aunque su construcción, al parecer, comenzó hacia el año 1538, como indica una inscripción en el altar mayor. Presenta un estilo principalmente renacentista, con tres naves y un coro alto a los pies, destacando el uso de columnas toscanas y jónicas con lacería y decoración de piña de mozárabes y estrellas en la ochava, sobre el presbiterio, considerada una de las cubiertas más valiosas de la Región de Murcia.


 Así se destacada la techumbre mudéjar policromada, bóveda de crucería octogonal de madera e inscripciones pintadas (Un magnífico ejemplo de este estilo, que, podría encuadrarse perfectamente en las ciudades que gozan de la llamada «Ruta del Mudéjar») Se conservan pinturas murales de carácter decorativo en varios puntos del templo, simulando retablos o elementos arquitectónicos mediante la técnica del arte de trampantojo.


En la ermita estuvo confinado durante 38 años Martín de Ambel, un personaje local, tras un lance de honor en el que dio muerte al Alférez Mayor de Cehegín; murió en 1661 y fue enterrado en la capilla de San Juan de Letrán de la propia ermita. Ambel dejó testimonio de numerosas publicaciones, entre ellas, «Antigüedades de la villa de Cehegín», (1660).

El antiguo palco de la música y detrás la ermita con el Teatro Calderón anexo. 

En su entorno estuvo establecido anexo el Hospital de Caridad (siglos XVI-XIX) y el Teatro Calderón, en 1937, durante la Guerra Civil, estuvo en riesgo de demolición, pero solo se derribó el hospital y teatro adyacentes, salvándose la ermita, que fue sede de la Archicofradía de la Purísima Concepción, propietaria de los terrenos y templo, y acogió importantes funciones sociales y religiosas, especialmente durante siglos de crecimiento y crisis local, llegando a permanecer desacralizada durante años.  
Fue restaurada y consagrada e inaugurada de nuevo en 2011, una muestra del aprecio patrimonial por el edificio. La ermita de la Inmaculada Concepción es famosa por su belleza arquitectónica, su imponente ubicación, el citado artesonado mudéjar, su relevancia histórica y las vistas panorámicas que ofrece sobre Cehegín y su entorno.

Capilla de San Juan de Letrán: 







Es un oratorio magnífico, cubierto por una bóveda octogonal, con retratos de los cuatro evangelistas, además de una curiosa pintura de un peculiar angelote sosteniendo la imagen del Cordero Pascual (con un sorprendente detalle, calza unos zapatos), y contiene la tumba del citado cronista Martín de Ambel. Así mismo, hay que destacar el altar principal con la imagen del titular de la capilla San Juan el Bautista o de Letrán y el otro altar lateral con la imagen de San Ramón Nonato, ilustrado con los preciosos grabados, una serie de versos relatando su periplo en Tierra Oriental y sus penalidades y tormentos, conocidos como "Los Gozos". 


La composición de las pinturas representa las vicisitudes del ‘Nonato’ en escenas que relatan sus martirios, milagros y virtudes. Textos que solían cantarse al final de cada jornada del novenario. Comienza más o menos así: 1º.- Sol de Cataluña hermoso, / fino amante de María, / Sednos protector y guía, / s. Ramón Nonat, glorioso. —  2ª.- Vuestra madre ya preñada, al octavo mes murió, / y al tercer día le abrió un lado punta acerada: / por la herida ensangrentada, salisteis clavel frondoso. / Sednos protector y guía, san Ramón Nonat glorioso. (Lo que hoy conocemos como practicar una cesárea y de ahí su patrocinio como abogado de las parturientas). En la 3ª.- Alude a la misión encomendada por Cristo. La 4ª.- y la 5ª.- ya hablan del martirio sufrido y representa una prédica a los moros donde es apresado por soldados, que con un candado le traban la boca para impedir sus sermones. La 6ª.- Dice: Disteis a un pobre el Capello, / y en premio Cristo y María os bajan como a porfía / sus coronas desde el cielo. La 7ª.- describe cómo Jesús le administra la comunión en la hora de su muerte. La 8ª.- está ilegible por pinturas y relataba sus milagros, como la curación de la ceguera, la esterilidad y otras enfermedades incurables. La 9ª.- refiere la protección de las cosechas por el buen tiempo y clima apropiado, así como de las enfermedades comunes, fiebre, llagas y dolores… Y ya la 10ª.- y última, habla de los milagros atribuidos por ser uno de los santos más venerados. Prueba de ello son las canciones y oraciones que aún se conservan en la cultura popular, como los ‘Rezos de Yecla’ o el ‘Canto de Auroros’ en la pedanía bullera de La Copa, durante la víspera de la Inmaculada Concepción. Toda la decoración del templo está realizada con la técnica del “trampantojo”, y naturalmente en toda la capilla de San Juan de Letrán. El pintor lorquino Manuel Muñoz Barberán las retocó en los años 40, seguramente al tiempo que pintó los recordados frescos en los murales altos de la Iglesia Mayor de Santa María Magdalena, luego enlucidos con yeso. (Se cuenta que fueron tapados por consejo del autor). 



Altares lateralesOtro de los altares laterales preservados, de gran presencia histórica y artística: El Altar de los Quirós y Carreño. A lo largo de las naves laterales se distribuyen pequeños retablos, donde originariamente hubo imágenes y devociones particulares. En conjunto, la ermita de la Purísima Concepción destaca sobre todo por su artesonado mudéjar, las pinturas murales, sus capillas (especialmente la de San Juan de Letrán) y una serie de retablos históricos y altares secundarios que han sobrevivido a lo largo de los siglos. 
Temas relacionados con las historias populares: En una época de decadencia del templo, estuvo desacralizado y ocupada su sacristía para una emisora de radio, «Radio Popular de Cehegín», allí ejercían su afición radiofónica numerosos jóvenes en los años 60 del siglo XX. Hubo un viejo sacristán, Pedro “el Lego”, del que se recuerdan sus chascarrillos, siempre con su cigarro de hoja y tabaco a granel en ristre, ahumando los muros del recinto. Así mismo, fue sede del Orfeón Ceheginero, dirigido por Pedro López Sánchez, que fue su mentor en aquellos recordados años. Allí debutó la masa coral en 1959, con más de 100 voces mixtas.


En resumen, la ermita de la Purísima Concepción de Cehegín destaca por varias obras de arte, elementos arquitectónicos y capillas que la convierten en un referente patrimonial del municipio. 
Fuentes: Diversos archivos, Cronista Jesús Hidalgo, tradición oral, y fotos diversos autores. 
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