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martes, 30 de junio de 2020

CALLE NUEVA Y DOÑA GABINA -Zona del Mercado Semanal-

CALLEJÓN DE DOÑA GABINA

(CALLE NUEVA).
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Nos vamos a encaminar por el más céntrico acceso: el popular callejón de "Doña Gabina", donde moraba esta señora y su familia. En este menudo callejón se ubicó por los años 40 del siglo XX, una taberna que fue muy popular "Bar La Tapa".
La calle Nueva, paradójicamente, es muy antigua, ya que data del siglo XVI y ahí sigue en pie hasta hoy, una calle ‘Nueva’ con casi 500 años. 
Por la documentación del siglo XIX conocemos un hallazgo espectacular: En diez de mayo de 1830, estando quitando el escombro de la Plaza Vieja por mandato de la Real Justicia de esta villa de Cehegín y en el sitio donde da principio la calle Nueva, se encontraron diferentes sepulcros de moros, y habiendo descubierto dos, se vieron en ellos en cada uno una calavera, huesos y ropa. Estaban dichos sepulcros fabricados con obras de yeso y cal muy fuertes, y estaban debajo de la muralla de la Iglesia en el dicho sitio, junto al murallón segundo que hay en dicha calle, y se advierte haber todavía más sepulcros. Todavía se advierten más, junto a los que han encontrado, que están pegados a una piedra grande viva, sobre la cual está fundado el dicho murallón. Al parecer, en la zona indicada se encontraba el antiguo cementerio musulmán.


Retrato de doña Gabina. Realizado por su sobrino el pintor miniaturista García Arévalo.
Dentro del broche del cuello la miniatura de su marido. Francisco Herràiz.
(Foto aportada por su bisnieto Paco Espín).

Dª Gabina Arévalo Hidalgo, nacida en 1850, casó con don Francisco Herráiz Lorencio. Fue madre de tres vástagos: Joaquín; Juana y María Josefa Herráiz Arévalo, estas dos, cónyuges de conocidos personajes del Cehegín de principios de siglo XX, Miguel Melero Martín y Modesto Espín Jiménez, respectivamente, este último, padre de los hermanos, conocidos como “los Modestos". Según crónica de la publicación decenal de Cehegín: "Industrias, Comercio y Agricultura", dice textualmente: Falleció esta virtuosa señora el 26 de setiembre de 1927 a los 81 años de edad. El sepelio constituyó un gran manifestación de duelo, de tal suerte que al salir el féretro de la casa mortuoria, se abalanzaron numerosos pobres llorando lamentando la pérdida que les priva de tan eficaz benefactora. Esta publicación se une en las condolencias a toda la familia de la finada.

Callejón de doña Gabina.

(En esta encrucijada nacen las calles Nueva y Picasso (antiguamente se le llamó Jardín, y en la posguerra Hnos. Carrasco). Por estas vías, se asoman numerosas terrazas, antaño ajardinadas -por eso lo de 'Jardín'- y los llamados “descubiertos” o patios con corrales, donde se criaban animales domésticos que hacían las delicias de las casas pudientes de la época, traseras de los inmuebles de la calle Mayor, con las hermosas panorámicas que ofrecen las huertas de la vega del Argos: “La Caballerías”.

calle Nueva

Era la espalda de medianas mansiones como la de los Zarco; los Vélez con sus populares hermanas sordomudas; las ‘Salazaras’, que vendían ‘al perro gordo’ (un peculiar modo de fiado: a perro gordo semanal), en ese inmueble también vivieron Carmen Montes y su esposo don Arturo Canalejas, director de la Banda Municipal, y la sastrería de Eloy Salinas; la casa de Dª Elena Guirao, ‘maestra de labor’ y la tienda de su hijo Juanico ‘el Largo’; la confitería de Ramón Ripoll; la tienda de Chacón, luego Pepe Carrasco y Gorta; el Estanco de ‘La Lagaña’; Paco Pareja; todos vecinos de la mencionada Dª Gabina.
El Café Lorencio -hoy Bar Sol-; y los imponentes palacios del duque de Ahumada; el Casino; don Antonio Sandoval; farmacia de Dimas Agudo; vecinos frente a otros tantos como Familias Marín, ‘Boticarias’ y algunas casonas más, que dan a la otra ladera de la calle Mayor. Una buena muestra de la vida social y comercial de aquellos años. 

Casco Antiguo - Ladera del Saliente, aun se observan algunas casas desaparecidas hoy.
Si nos situamos al inicio de la calle, nos encontramos las casas de don Juan Plasencia y la de Juan el Manco, con su tienda-taberna que tanta vida tenía, sobre todo en los mercados de los domingos, donde era el desahogo por el callejón de doña Gabina, cuya zona se destinaba a la venta de animales de corral (cerdos, volátiles, conejos, etc.) dos filas ininterrumpidas de gentes de Canara, Cañantisco, el Escobar incluso de Valentín se apostaban por aquella calle, ofreciendo sus productos sin piensos compuestos ni conservantes, canastillos repletos de huevos de corral enterrados en paja, pichones y palomas para caldo de recién paridas; todo ello, en fechas de diciembre y enero se aprovisionaban las despensas de casas pudientes: hermosos perniles y exquisitos embutidos, mantecas, chicharrones y el voluptuoso pringue, base de tortas y mantecados. 
Foto actual  del Casco Antiguo, que mira al 'Saliente'.

Plaza del Castillo, en ruinas. El Mercado semanal. -foto antigua- 

Otros comercios de aquellos mercados, se ubicaban en los pequeños locales de los soportales de la plaza, hoy un magnífico mirador –encima de la Calle Nueva-, panaderías, carnicerías, y pescaderías, la tienda de salazones de la Anainés ‘la Zapata’, que ofrecía sus célebres sardinas en cuba de la Isla Cristina, medalla de plata e innumerables puestos de verduras, que se alargaban hasta los ‘Pretiles,’ establecimientos casi todos regentados por mujeres, la chacha Elena y Juana ‘la Toneja’, la ‘Jardinera’, La ‘Reina’, Anica de ‘Juan Maravillas’, Mª Josefa ‘la Arriera’, Mª Jesús del ‘Pintao’, etc. Y algunos establecimientos: Barberías de Antonio 'el Lavao' y de Joaquín 'el Manías', tienda de Joaquin Gamboa, Pepe 'el Fresco', Panadería Noguerol, Carnicerías de Amado y Magdalena, y Pescaderías de 'los Tonejas'. Y las tabernas y bares: 'El Barras'; 'Bar Sol' y el 'Gato Negro', (que luego se trasladaron a la calle Mayor), Bar 'la Tapa', (que también cambió al tan comentado callejón de doña Gabina y finalmente a la carretera de Murcia).
 
Mercado semanal de los domingos, frente al ayuntamiento antiguo.

Y el “cuartico de repeso” (como bien dice su nombre, era dedicado a controlar pesos y medidas de los comercios y transacciones locales y que también se desempeñaba como Cuerpo de Guardia de la Policía Municipal).
Todo cuanto hoy encontramos en los supermercados –pero sin lujosos envases-, allí se mercaba, por ello se decía “voy a hacer la plaza”.

Nocturno ceheginero

Volviendo a la calle Nueva, hoy termina en la plaza Vieja, aunque antaño sería viceversa, es decir comenzaría, ya que la entrada natural del pueblo era la Cuesta de las Maravillas y plaza Vieja. **Ver la entrada en mi blog, titulada "Puerta de Canara"**

calle Nueva -izq. subida a la Cuesta de la Iglesia-

En esta zona vivieron conocidos personajes de Cehegín como José 'el Tartaja', carnicero; Miguel Muñoz ‘el pintor’, Antonio ‘el Linos’, Alfonso Arévalo, la familia Alfocea. 

Calle Nueva, casona, donde vivió el maestro de música Mtnez. Nevado -encima de la cuesta Las Maravillas-

Otra casa señorial un tanto enigmática donde vivió unos años el maestro de la música Antonio Martínez Nevado –encima de la Cuesta de las Maravillas-, y muchas más casitas humildes como la última de esta calle Nueva, que fue de ‘La Pintá’, madre de nuestro amigo Antonio “El Cheri”, (Un chaflán muy peculiar que es fotografiado por casi todos los visitantes).

Enlace de la calle Nueva con la plaza Vieja y el chaflán citado, donde se inicia la vieja Cuesta de las Maravillas, entrada principal del pueblo.

Un recorrido que nos retrotrae a los años de nuestra infancia y nos hace recordar otros tiempos quizás más precarios que hoy, pero que asimismo guardan cierta añoranza de épocas pasadas, con sus luces y sus sombras.
Seguiremos recordando viejos personajes y calles antiguas como todo lo que encierra nuestro personalísimo casco antiguo.

Fuentes: Archivo Municipal, F. Jesús Hidalgo, diversas publicaciones y datos de la tradición oral. 
Fotos: Pablo López González, Francº Ortega Bustamante y el autor de este texto.
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