Desde mi Buhardilla Mesonzoica
Buscando...
sábado, 26 de diciembre de 2015

FIESTA DE LOS INOCENTES.

FIESTA DE LOS INOCENTES.

Baile de los 'Inocentes'
Debemos perseverar para mantener vivas nuestras señas de identidad, es parte del acervo local y no debemos permanecer impasibles ante la indiferencia de algunos.
Uno de los festejos más antiguos de Cehegín es la ‘Fiesta de los Inocentes’ que se celebraba antaño en la pedanía del Escobar. Podrían remontarse a la época ibérica. Se desarrollaban durante los días de Navidad, concretamente 25, 26, 27 y 28 de diciembre.
Un grupo de estos ‘inocentes’ salía a la calle llamando a las casas para pedir limosna. Estaba integrado por el mayordomo de las fiestas, uno o dos panderos, cuatro músicos, cuatro personas que representaban el papel de inocentes, un ‘juez’ y el ‘alcalde’. Los cuatro inocentes exhibían sendos sombreros altos que enredaban con cintas de colores, además cada sombrero, iba adornado con espejitos y vistosas flores. En la visera se colgaba un collar. Cada inocente lucía un pañuelo de seda al cuello (de color distinto) con una sortija idéntica para cada uno. 

Atavíos de los 'Inocentes'
El pandero y los cuatro músicos (dos guitarras, un laúd y una bandurria) iban abriendo el pequeño cortejo, mientras interpretaban las típicas jotas, pardicas, malagueñas, manchegas y pasodobles. El mayordomo llamaba a la puerta de las casas, al tiempo que exhortaba: "somos las ánimas benditas".
Presidían el cortejo el ‘juez’ y el ‘alcalde’ con los rostros pintados, gorra de plato, guerrera y una 'rastra' de guindas colgada. el ‘alcalde’, se cubría la cabeza con un sombrero de copa alta, y una ‘rastra’ de chorizos que colgaba de su cuello, además de otra de guindas en la solapa del gabán y un enorme bastón en la mano. 
El 25 por la tarde comenzaba la cuestación de limosnas y el resto de días 26, 27 y 28 llamaban a las puertas por la mañana y por la tarde. No sólo se recogía dinero, también alimentos de todas clases: pimientos, trigo, patatas, higos secos, ‘rastras’ de guindas y espinazos de la matanza del ‘cochino’.

Miembro de la cuadrilla con el atavío.
El día 28, festividad de los Inocentes, se celebraba una misa al mediodía en la iglesia vieja y al finalizar, se celebraba un ‘baile de ánimas’ en la Era para después de comer seguir la danza. a la noche, el “Baile de Pascua” donde se pujaba para que el inocente le pusiera el gorro a una moza o por un baile con ella. Se bailaba el 'agarrao' -pasodobles, valses, mazurcas- y ya el baile suelto que pertenece al folclore popular como la Jota de la huerta y Cehegín, Pardicas de la huerta y del Escobar, Sevillanas, Manchegas de la huerta, Rabotas y Malagueñas.

Baile de Inocentes.
Ese día antes de la misa, durante la postulación, un ‘inocente’ le quitaba el libro al cura, y se le imponía una multa, que solía ser de cinco duros. El sacerdote indicaba: -“No puedo oficiar la misa, porque me han sustraido el misal. Esto tiene que ser cosa de los inocentes”-. Uno de los aludidos respondía así: -“No, señor, el misal no está perdido, sino en Roma; siempre cuando pague usted la multa que el señor alcalde le ha impuesto, el libro estará de nuevo aquí.”- El cura debía pagar la cantidad exigida para que los inocentes le devolviesen el libro.
El dinero y los géneros recogidos por las “ánimas”, eran utilizados para pagar a los músicos al terminar la fiesta. El Mayordomo se encargaba de suministrar tabaco y comida a los actuantes. Y además a cada uno debía comprarles unas alpargatas y calcetines. El domingo siguiente al término de la Navidad, los productos sobrantes de las recaudaciones eran puestos a subasta entre los habitantes del Escobar.
 Con aquel dinero se financiaba las fiestas del año siguiente en honor de San Antón Abad y la patrona la Virgen de las Nieves. Pero de estos festejos escribiremos en otra ocasión.

Compartir en :
 
Back to top!