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viernes, 21 de abril de 2023

PUERTA DE CANARA (O PUERTA DE LA VILLA)

LA PUERTA DE CANARA O DE LA VILLA

(Transcripción del original de Francisco Jesús Hidalgo -Cronista de Cehegín-) 

Arco de la entrada principal a la ciudadela amurallada.
La puerta de Canara, una de las dos entradas principales que tenía el recinto amurallado de la villa de Cehegín, tenía ese nombre precisamente porque allí terminaba el camino que venía de Canara, ya mucho antes de que se construyera la que hoy conocemos como Plaza Vieja. Ahora conocemos el dato de que la Plaza Vieja de Cehegín se acabó de urbanizar como tal en 1510, y que antes de ella había otra Plaza Mayor, en otro lugar, que era la que se usó desde tiempos medievales. Este Arco de la antigua Puerta de la Villa,  disponía de un puente levadizo sobre un enorme foso inexpugnable, el torreón anexo, se utilizaba como confinamientos de la Inquisición. Hoy es una plaza solitaria, donde los habituales usuarios son los numerosos vencejos y aviones que la pueblan revoloteando y colándose por las vetustas casas abandonadas. 


Este camino fue la vía principal de entrada a la villa ceheginera desde tiempos inmemoriales, fundamental en las comunicaciones y transacciones de bienes y personas, cuyo trazado estaba configurado por la calle de la Orden junto a la que hoy conocemos como del "Mesón Viejo" y la Cuesta de los Herreros, y enlazaba con la Cuesta de las Maravillas hasta la calle Nueva para acabar en la mencionada 'Puerta de Canara'.

Inicio calle de la Orden
La calle Nueva, paradójicamente, es muy vieja, ya que data del siglo XVI y ahí sigue en pie hasta hoy, una calle ‘Nueva’ con casi 500 años. Además, aquí, conocemos por la documentación del siglo XIX de un hallazgo espectacular: En diez de mayo de 1830, estando quitando el escombro de la Plaza Vieja por mandato de la Real Justicia de esta villa de Cehegín y en el sitio donde da principio la calle Nueva, se encontraron diferentes sepulcros de moros, y habiendo descubierto dos, se vieron en ellos en cada uno una calavera, huesos y ropa. Estaban dichos sepulcros fabricados con obras de yeso y cal muy fuertes, y estaban debajo de la muralla de la Iglesia en el dicho sitio, junto al murallón segundo que hay en dicha calle, y se advierte haber todavía más sepulcros. Todavía se advierten más, junto a los que han encontrado, que están pegados a una piedra grande viva, sobre la cual está fundado el dicho murallón. Al parecer, en la zona indicada se encontraba el antiguo cementerio musulmán. (Manuscrito de don Gregorio Ferrer, a través de la copia de don Andrés de Cuenca González, del año 1873, que se conserva en el Archivo Municipal de Murcia.)




Y en el citado trayecto de la ladera ¿sabían que Cehegín, en el siglo XVI y también en el XVII, tenía dos mesones? Eran conocidos como el “Mesón de arriba” y el “Mesón de abajo”. Uno estaba situado en la Plaza Vieja, y otro en la citada calle del "Mesón Viejo",  la cual en el siglo XVII se conocía como la calle del Mesón, y con seguridad éste era el Mesón de la Herradura del cual habla Martín de Ambel en su "Historia de Cehegín". 

Plaza Vieja y puerta de Canara (foto retocada)

En uno de estos dos mesones ejercían la Franca y la Gascona, dos prostitutas que conocemos por algunas referencias documentadas en el Archivo Municipal. Estos mesones, además, eran lugares de reunión, ocio y paso de transeúntes de todo tipo, también eran peligrosos, donde el vino, el juego y la mala vida propiciaban frecuentes peleas, heridas y muerte de personas. Precisamente el hecho de que el Mesón Viejo estuviese en las afueras, era indicativo de que también ejercía como mancebía de la Villa. Esta calle mantiene una de las denominaciones más antiguas que se han conservado en el callejero ceheginero, ya que la mayoría de calles del siglo XVI y XVII han perdido las denominaciones originarias para ser sustituidas progresivamente por otras. Donde parece ser que también existía un camino al que se entraba en tiempos medievales desde la calle Mayor de Abajo, que era camino antes de calle, entroncaba con la Cuesta de los Herreros, por el Coso, antes de convertirse en un arrabal de la villa.


Foto del Coso -antes de su remodelación como 'Jardín del Agua'-

El Coso ya está documentado con ese nombre a mediados del siglo XVI, como parte del arrabal de la villa de Cehegín y el origen del topónimo posiblemente es del siglo XV o anterior. Creemos que la acepción tiene que ver con el nombre latino cursus, que viene a significar “carrera”. Etimológicamente Coso tiene ese nombre por haber sido zona de paso, incluso antes de la construcción del arrabal, y ese significado de carrera habría que aplicarlo en el sentido de calle o camino. **NOTA: Ver mi entrada "El Coso" en este blog.)** En la parte superior de la Cuesta de los Herreros se unirían los dos para desembocar después, como hemos visto anteriormente, en la Cuesta de las Maravillas y en la puerta de Canara.

Texto fragmentado de Francisco Jesús Hidalgo García, fotos de publicaciones y del autor.

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